Mostrando las entradas con la etiqueta personales. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta personales. Mostrar todas las entradas

Dulces, chocolates, papitas, botanas...

El Centro Histórico de la Ciudad de México es resistente a la gentrificación. Aunque ahora haya un Pata Negra en donde antes había una librería y a pesar de todos los esfuerzos, el centro es tan grande y está tan vivo que el rayo gentrificador no lo abarca con facilidad. 


Todos los chilangos sabemos que en la geografía abigarrada del centro hay de todo. E incluso sabemos a dónde dirigirnos cuando queremos algo específico: lámparas para el techo, útiles escolares, refacciones para la lavadora... Pero en medio del caos a veces hay pequeños lugarcitos encantadores que quién sabe qué hacen ahí pero qué maravilla su existencia.

1

San Agustinillo, Oaxaca

Dicen que Yemayá, la diosa del mar, protege a los recién nacidos. Por eso fuimos a visitarla a su hogar cuando nuestra hija aún estaba en el vientre materno, para que pudiera abrazarla (abrazarnos). 


De todas las hermosisímas playas que tiene México, las de Oaxaca son de nuestras favoritas. Hay una cualidad en la luz, en su bruma y en las montañas que le confieren un aspecto quizá mágico. 


En nuestro último viaje, que fue un babymoon en toda regla, nos quedamos en Mazunte a donde ya habíamos viajado antes. Puesto que en viajes anteriores ya habíamos hecho todas las actividades recomendadas (paseo en lancha para ver fauna marina, visita al manglar lleno de cocodrilos de Ventanilla y al Centro Tortuguero) en este decidimos que sólo comeríamos y haraganearíamos.


En ese ciclo de cuatro días de haraganería, dedicamos una mañana a ver salir el sol, caminando por el pueblo vecino de Mazunte: San Agustinillo. 


Estos dos pueblos están separados por unos metros de carretera y sus playas están separadas por unas rocas. Las fotos de este post son de la playa y el pueblo de San Agustinillo, que en las mañanas parece salido de un cuento, con sus casitas cuadradas pintadas de diferentes colores. 


Todo por allá es lento y a lo hora de la salida del sol es, además, silencioso. El sonido del mar lo llena todo. La luz se va expandiendo poco a poco. En la playa hay personas barriendo las entradas a los chiringuitos de comida, hay pescadores y hay perros que por alguna razón siempre parecen estar felices. 



Y hay bruma. 


San Agustinillo. Municipio de Santa Maria Tonameca, Oaxaca. Se llega por avión desde los aeropuertos de Huatulco o Puerto Escondido y por bus desde la central de camiones de Pochutla.
0

Los Tocinantes.

Bacante

(Del lat. bacchans, -antis, y este del gr. Βάκχη, ménade, sectaria del dios Baco o Dioniso).

1. f. Mujer que celebraba las fiestas bacanales.
2. f. Mujer descocada, ebria y lúbrica.

 ***

Hace casi 6 años, abrí un blog de moda y le puse Botica Pop. Desde entonces ¿porqué "botica pop"? es una pregunta frecuente. La respuesta es muy simple: buscaba algo que al googlearlo no existiera y porque en principio iba a escribir sobre cualquier cosa que tuviera que ver con la cultura pop. Escribiré de todo, como en botica, pensé. 

Hace casi 3 años conocí a Héctor en un viaje en el que ambos estábamos trabajando. Desde entonces hemos viajado más, hemos comido mucho -en gran medida platos cocinados por Héctor-, hemos compartido alguna borrachera memorable y nos hemos ido poniendo de acuerdo en lo que nos gusta, lo que no nos gusta y en lo que diferimos por completo. Entre lo que nos gusta mucho está el cerdo en todas sus formas: en la sorprendente suavidad del chashumen del Mog, en la crujiente cualidad del tocino frito, en el sabor y los jugos de unas carnitas michoacanas. De ahí el nombre de este blog.

Eso es, pues, Los Tocinantes. El blog de unos tragones. Que además cocinan y sacan fotos y a quienes les gusta tener un bar favorito en cada ciudad a la que van. No tenemos idea de a dónde nos va a llevar este blog. El anterior, Botica Pop, me llevó a conocer a Héctor. A lo mejor este nos lleva a ser gordos y a tener que comprar ropa nueva. No lo sabemos pero mientras tenemos la intención de disfrutar el paseo.

Gracias por leer.
Ángeles.
8
Volver arriba