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Vacaciones todo incluido

Hoy es el primer día de clases de la más pequeña Tocinante (¿ya la vieron, en nuestro logo?) y eso significa un tremendo cambio de rutinas para toda la familia... especialmente porque Héctor y yo somos una pareja de freelanceros y como tales solíamos disfrutar mucho una de las mejores prestaciones incluidas con el puesto: vacacionar en temporadas bajas (la otra mejor prestación es poder tomar siestas). 


Con la inminente entrada de nuestra hija a la escuela, nuestro calendario deja de ser lo que era para adaptarse a los ciclos escolares, así este verano que decidimos hacer una prueba piloto y nos organizamos unas vacaciones de playa en temporada alta, ajúa. En un hotel todo incluido, además. 


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Recomendación en la Riviera Maya: Los Aguachiles

Los Aguachiles era un restaurante de mariscos afuera de la zona más turística de Playa del Carmen. Hace años era más bien modesto pero ya muy afamado tanto entre los locales como entre los turistas que se pasaban este "secreto".


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Wish you were here: Santa Mónica y Venice Beach

Posiblemente provenga de aquí la postal más popular de California, esa que gracias al cine todos tenemos en la cabeza: rubias patinando en daisy dukes y tops de bikini, palmeras y atardeceres paradisíacos. 


Esa imagen que hemos visto una y otra vez en videoclips y series de televisión es la imagen de las playas de Santa Mónica y Venice (que aunque están pegadas no son lo mismo). 


Aunque Los Ángeles es mucho más que palmeras y rubias en daisy dukes quisimos empezar por aquí porque sí es, definitivamente, uno de los paseos imperdibles sin importar lo que andes buscando.


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San Blas, Panamá

Cuando te pregunten qué te llevarías a una isla desierta, pregunta si sería una de las 365 que componen el archipiélago de San Blas. Si te dicen que si, pregunta cuál. Dependiendo de la isla, podrías o no necesitar un snorkel...


365 islas ("una para cada día del año" como dicen los panameños) de las cuales algunas están desiertas y otras no. En las que no, se come delicioso, se pueden comprar hermosas artesanías o incluso puedes conseguir alojamiento si lo que quieres son unas vacaciones en medio de la nada marítima. 


Aunque todavía le dicen San Blas, ya no se llama así. Este archipiélago forma parte de la comarca Guna Yala, un territorio panameño hogar de los indígenas Guna quienes tienen su propia organización política y sus propias leyes (revolución armada de por medio). 


San Blas o Guna Yala, el caso es que es un destino turístico perfecto para lunamieleros con algo de vena aventurera. Encontrarás muy pocos puntos donde conectarte a internet, pero muchos yates y catamaranes donde pasar la noche bajo las estrellas (échale un ojo a Airbnb). En algunas islas hay tienditas pero quién necesita enlatados cuando puedes comer mariscos tan frescos que media hora antes de estar en tu plato todavía respiraban. 


La aventura de Guna Yala empieza antes de llegar. Lo normal es llegar a Panamá en avión y de ahí son dos o tres horas por carretera a Guna Yala. Para por fin llegar a las islas tendrás que ir en lancha. Prepáralo todo antes de partir porque una vez allá lo único seguro son los colores del caribe y la vista de todas esas palmeras que, a lo lejos, parecen salir del mar.  


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La Paz, Baja California

¿Qué se hace en La Paz? Fue la pregunta que se me ocurrió antes de este post. Mirar ballenas, principalmente...


Y aunque la temporada de avistamiento ballenas dura sólo de diciembre a marzo, un viaje a La Paz vale la pena en cualquier momento del año. La ciudad más antigua de las Californias está en un sitio en el que el desierto se une con el mar y si bien las playas son su principal atractivo, hay mucho más que hacer además de echarse en una tumbona. 


A poca distancia de la ciudad se encuentran muchas islas e islotes de geografía volcánica que albergan una enorme variedad de fauna marina, por lo que es un destino especialmente atractivo si te interesa el turismo ecológico. Se puede practicar el esnórquel y el kayak o visitar a los lobos marinos y de septiembre a abril se ofrecen tours para nadar con los tiburones ballena.


Y eso es lo que pasa del lado del mar. En el desierto hay excursiones para visitar las misiones coloniales que están ahí desde el siglo XVII, hay campismo, caminatas, paseos en bici y un santuario de cactus que visitar.


O quizá lo que haya que hacer sea quedarse en La Paz a pasear por su malecón, ver atardeceres, comer tacos de Marlín y helados de pitahaya.


Lo que se hace en La Paz, y en sus alrededores, es vivir esa belleza que está por todas partes. 

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Casa Pan de Miel, en Mazunte (Oaxaca)

Nos gusta muchísimo Casa Pan de Miel. Nos gusta porque está en una de nuestras playas favoritas de México, porque el servicio es cálido e impecable, porque resume lo que nosotros entendemos como lujo -sin pretensión ni ostentación-. Es una joya delicada.


Casa Pan de Miel es un hotel boutique de estilo hippie chic y está en la costa de Oaxaca, concretamente entre Mazunte y San Agustinillo. No se admiten niños y tiene tan pocas habitaciones que incluso cuando está lleno es un absoluto remanso de paz. 


Mazunte por si solo merece una visita. Es un pueblo pequeño a medio camino entre Huatulco y Puerto Escondido. Sin grandes hoteles de cadena su mejor oferta es el mar y el paisaje, es un destino ideal para desconectar. Excepto en temporada alta (Semana Santa y Diciembre), que desborda de vacacionistas y consecuentemente, de parranda. 


Desconectar es lo que se hace en Pan de Miel. Puedes pasar todo un día en la alberca infinita, tomando el sol y mirando el horizonte o puedes leer tumbado en una hamaca en la terraza de tu habitación pues todas las habitaciones tienen terraza privada o semiprivada. En las áreas comunes no hay música y las olas se escuchan todo el día y toda la noche. 

 
Un día perfecto en Mazunte empieza desayunando en Pan de Miel porque tienen -definitivamente- los mejores desayunos de la comarca, con frutas siempre deliciosas, pan casero, tantas mermeladas que querrás tener muchos días para probarlas todas, granola orgánica y yogurth natural. Y si quieres algo todavía más sustancioso puedes pedir un omelette. Todo lo que te ponen en la mesa es orgánico y de productores locales, además de estar buenísimo. 


Si decides salir del hotel, tienes la playa a la distancia de una corta caminata a San Agustinillo o a Mazunte. En Mazunte puedes visitar el Centro Mexicano de la Tortuga, ir de compras a la cooperativa de cosméticos naturales o conseguir uno de los tours en lancha para ver fauna marina o un paseo a los manglares con cocodrilos de la vecina Ventanilla. También puedes ir al trozo de playa llamado "el rinconcito" y meterte al mar que ahí es muy tranquilo. Si te interesa conocer Zipolite, puedes tomar un taxi o un transporte colectivo y llegar en pocos minutos. 


Los desayunos en Pan de Miel son geniales pero las opciones para comer son muy ligeras y la cocina cierra a las 4 pm, por lo que necesariamente tendrás que salir a buscar la cena. Una peculiaridad de Mazunte y San Agustinillo es que siempre, en todos lados, se come bien. Casi que puedes elegir a ciegas lo que se te antoje. Otra peculiaridad es que los platos siempre suelen estar bien servidos.

Los precios varían dependiendo del tipo de lugar. Están los chiringuitos sobre la playa o las cocinas económicas de la calle principal (y única) y también algunos restoranes más en forma. Nuestras opciones favoritas son La Estrella Fugaz en la playa el Rinconcito y La Termita en San Agustinillo. 


Una cosa importante que debes saber si vacacionas en Mazunte: allí todo es lento. Absolutamente nadie tiene prisa para nada y cualquier cosa se tarda mucho, incluyendo tu comida, así que no vayas a comer cuando ya estás cayendo de hambre. Tómate tu tiempo y una o dos cervezas en lo que la cocina se mueve a su propio ritmo. 


Mazunte y San Agustinillo tienen muchas opciones de hospedaje para todos -de verdad todos- los bolsillos. Desde áreas de acampado y posadas baratísimas, hasta las opciones más en forma como Pan de Miel donde cuentas con wi-fi, tele por cable y aire acondicionado. Puedes llegar en autobús viajando a Pochutla o en avión volando a Huatulco pero una vez que llegues las reglas de la ciudad dejan de funcionar. No hay manera de conseguir efectivo (hay un cajero que jala cuando se le antoja) y todo opera con su propia lógica. Déjate ir. Es lo mejor que puedes hacer contigo y con el tiempo que dispongas para estar allá. 


Son muchas las razones por las que nos enamoramos de Casa Pan de Miel. El bar tiene un sistema en el que tú vas y te sirves tus cervezas y luego te las anotas en tu cuenta. Nadie va a vigilar si lo haces o no, pero estoy casi segura de que ningún huesped les ha robado una cerveza. El lugar está lleno de detalles, todos pensados para el placer. El personal es atento y sonriente pero jamás te atosiga. Y si se da el momento te encontrarás conversando con Anne Gillet, la dueña, una encantadora señora francesa. El lugar vale cada peso aunque las tarifas varían bastante dependiendo de la temporada y el largo de tu estancia y para fin de año las reservaciones tienen que hacerse con seis meses o más de anticipación. 


Vamos terminando este post porque ya es una larguísima carta de amor (tanto, que sentimos que no está de más aclarar que el viaje no fue patrocinado y este post es nuestra experiencia, no un anuncio).

Casa Pan de Miel. Premio Travellers Choice 2014 en Trip Advisor. Sitio oficial - Trip Advisor - Facebook.

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Vacaciones de lujo: Nizuc Resort y Spa

En las diversas maneras de entender el lujo, hay quien lo encuentra en un hotelito boutique en una playa mágica. Y luego están los lugares como el resort Nizuc, que es lujo bajo cualquier parámetro.


A lo largo de la Riviera Maya, especialmente en la zona de Cancún, es posible encontrar hoteles de todas variedades y precios. Uno de los más lujosos tanto por servicio como por instalaciones, enclave, amenidades y muchos etcéteras es Nizuc: 12 hectáreas dedicadas al absoluto placer de unas buenas vacaciones de playa. 


Al llegar, lo primero que ves es el estupendo azul del mar caribe enmarcado por el pasillo de la entrada interior. Si llegas de día la sombra contrasta con el brillo del sol y si llegas de noche verás un pebetero encendido. En lo que parpadeas ya tienes en la mano una bebida refrescante y empezaron las vacaciones. 


6 restoranes, 3 bares, 2 playas privadas, spa, piscinas para niños o la exclusiva para adultos. Puedes pasar una semana entera sin salir para nada del resort, dejándote consentir, pasando de la habitación al desayuno al mar a la piscina al almuerzo y así hasta ver ponerse el sol, tomar la cena con una copa de vino (o con una botella entera) y después leer en la terraza de tu habitación esa novela que nunca tienes tiempo de terminar. 


Pero estás en Cancún, por lo que también puedes dedicar la mañana a ir de compras o a visitar Tulum o puedes alargar el plan yendo a bailar hasta bien entrada la noche si eso es lo que te apetece. 


Uno de los aspectos más interesantes de Nizuc es que resulta un buen plan romántico si vas en pareja pero también es un gran lugar para tomar vacaciones con los niños. Los espacios son tan amplios y están tan bien planeados y distribuidos que todos pueden encontrar cómo pasarla bien. 


Eso si, hagas lo que hagas procura no perderte el spa porque es excelente. Además de los masajes y tratamientos relajantes, cuentan con una experiencia termal que es, precisamente, toda una experiencia: un recorrido que empieza con vapor aromático y sigue con ducha, sauna, inmersión fría, hidromasaje... Dura una hora y mientras estás dentro en verdad te olvidas del mundo. 


El servicio en Nizuc es perfecto: cálido y atentísimo. Lo mencionamos porque en verdad contribuye al bienestar del alma mientras dura tu estancia. Se siente cariñoso y el cariño, en estos tiempos, nunca sobra. 


Nizuc Resort and Spa. Punta Nizuc, Cancún, Quintana Roo - Página oficial - Tripadvisor - Twitter - Facebook.

Los Tocinantes agradece a Mary Kay de México por la invitación a esos tres días fantásticos que pasamos en Nizuc. 

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